Generalmente cuando hacemos fotos, una inteligencia artificial se encarga de configurar la cámara para que la foto salga lo más óptima posible. Sin embargo si decidimos desactivar esta IA y configurar la cámara nosotros mismos para que la foto salga a nuestro gusto, nos vamos a encontrar con distintos parámetros, entre los que destacan:
- El ISO: Se trata de la sensibilidad del sensor a la luz, cuanto más alta, más sensible es la cámara a la luz y por tanto más clara sale la fotografía.
- La apertura del diafragma: Indica lo abierto que está el diafragma de la cámara y por tanto, cuánta luz entra en la cámara. Se suele medir con fracciones, por tanto, cuanto más alto el número, menos abierto está el diafragma
- La velocidad de obturación o tiempo de exposición: Ambos términos hacen referencia al tiempo que la luz está llegando al sensor de la cámara, medido en segundos. Es muy común combinar el uso de la apertura del diafragma con el tiempo de exposición para conseguir plasmar el movimiento de ciertos objetos en la imagen.
-La distancia focal: Indica la distancia de al lente al sensor. Modificar esto provoca cambios en el ángulo de visión y por tanto en cuanto se ve en la imagen. Como efecto secundario, se puede conseguir un desenfoque de los diferentes elementos de la imagen.
A continuación adjunto unas pruebas de los distintos parámetros en la página web cameraSim, un buen sitio donde aprender conceptos básicos de fotografía:
Las imágenes están ordenadas de tal forma que las fotografías con los parámetros a la izquierda están justo detrás de sus resultados correspondientes.